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Inflación Subyacente



La inflación subyacente es un indicador de la tendencia o inercia en el crecimiento de los precios de los bienes y servicios. Está definida como el componente del cambio total de precios común a todos los bienes y servicios, excluyendo los bienes energéticos y los alimentos sin procesar. Se utiliza para medir la inflación a corto plazo de forma más precisa que la inflación general, ya que minimiza los efectos de los eventos coyunturales o transitorios.

La inflación subyacente es importante en el análisis económico porque marca la tendencia de los precios a medio plazo. De alguna manera, excluir los alimentos sin fabricar ni los productos energéticos, es una manera de aislar el impacto generado por las fluctuaciones de los factores internacionales. Por ende, al haber conflictos bélicos, los precios de los alimentos y energía suben inmediatamente. Esta inflación se usa para medir la escalada de precios tanto a corto como a mediano plazo debido a que los factores transitorios son eliminados. Por otro lado, este tipo de inflación permite medir los resultados de la política monetaria en un país, ya que se excluyen los elementos internacionales.

Las principales consecuencias de la inflación son: incrementos de los salarios, depreciación del valor de la moneda, pérdida de poder adquisitivo, aumento de la competitividad de la moneda, reducción del ahorro, inconvenientes para los acreedores, incremento en los costes de financiación, beneficio para los deudores y perjuicio para los acreedores, incremento de la recaudación por parte del Estado y desaliento de la inversión a medio y largo plazo.

 

En el ámbito microeconómico, existe una correlación positiva entre un nivel de inflación alto y una reducción del poder adquisitivo, con el consiguiente impacto social. Los efectos de la inflación incluyen una pérdida de poder adquisitivo, el dinero pierde valor, disminuye la capacidad de ahorro, suben los precios de los productos de mayor consumo y se genera una presión para los precios a fin de reestablecer el equilibrio macroeconómico.

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